Saltar al contenido

¿Puede el BREXIT poner fin al Reino Unido?

En el referendum del 23 de junio de 2016 el 51.9% del electorado británico votó por salir de la Unión Europea, sin embargo la votación no fue homogenea en todo el Reino Unido.

Recordemos, el Reino Unido es una monarquía parlamentaria conformada por 4 países, Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda del Norte, cada uno con sus peculiaridades y política interna. Y en cada caso los resultados del BREXIT se manifestaron de formas distintas.

El mapa de la discordia

El mapa que se puede ver más arriba muestra el resultado del referéndum del 2016 por condado, en azul los condados donde gano la opción de “irse”, en amarillo donde triunfo “quedarse”. Varias conclusiones pueden sacarse del análisis de este mapa, pero nosotros nos concentraremos en una en particular, los resultados fueron dispares en cada nación constituyente del Reino Unido.

Si observamos podemos apreciar como en Inglaterra y Gales la opción de irse obtuvo la mayoría de los apoyos, pero en Escocia e Irlanda del Norte la opción de quedarse fue la que se impuso. Así que a grandes rasgos podriamos afirmar que el Reino Unido se partió en dos con esta decisión, con 2 países votando por abandonar la UE, y dos por mantenerse.

En Inglaterra a su vez es donde se concentro la mayoría del voto por “irse”. Dicho escenario no deería sorprendernos dado que desde el inicio del proceso por alcanzar un BREXIT, las zonas más “rurales” de Inglaterra eran las que concentraban la mayoría de las opiniones favorables por el retiro de la UE. Sin embargo como toda regla tiene una excepción, y en este caso el voto de Londres fue por abrumadora mayoría por permanecer en la UE.

Este comportamiento no debe sorprendernos dado el estatus particular de Londres en la Unión Europea. Hasta el día de la fecha, la capital inglesa es una de los centros financieros y de negocios más importantes de toda la Unión, y por lo tanto son enormemente dependientes de su estrecho vinculo con el resto de los países de Europa. Irse de la Unión Europea implicaría perder esos vínculos financieros y de negocios, lo que se traducirá en que muchas compañías deberán abandonar Londres y reubicarse en un país miembro de la UE.

Esta caída en el nivel de actividad económica en Londres se traducirá en la perdida de miles de puestos de trabajos, y los londinense son plenamente conscientes de esta situación. Por eso no debe sorprendernos que la mayoría de las manifestaciones PRO Unión Europea se den en Londres, lugar donde los “Remainers” son más fuertes que en ningún otro sitio.

Escocia e Irlanda del Norte: los que votaron por quedarse

Escocia y la belleza de sus castillos

Sobre la problemática del BREXIT e Irlanda del Norte, ya hablamos en este articulo, así que no nos explayaremos demasiado aquí. Simplemente resaltaremos que el temor a que las hostilidades de finales del siglo XX resurgan fue más que suficientes para convencer a la mayoría de votantes de Irlanda del Norte de votar por mantenerse en la Unión Europea.

El otro caso interesante es el de Escocia, país que además dos años antes del referéndum del BREXIT había tenido una consulta ciudadana sobre su independencia del Reino Unido. En ese momento la opción de seguir formando parte de UK se impuso sobre la salida, y uno de los argumentos más fuertes era que el Reino Unido era parte de la Unión Europea.

¿Por qué para Escocia es tan importante permanecer en la UE?

Escocia, a diferencia de Inglaterra es una economía pequeña, en efecto en el país más norteño de la isla de Gran Bretaña viven únicamente 5,4 millones de personas. Una economía así de pequeña es altamente dependiente del mercado único conformado por los 27 países de la Unión Europea.

Escocia confía en el acceso a ese enorme mercado de más de 500 millones de personas, no solo para vender sus productos y servicios sino también para acceder a una cantidad de bienes que no pueden ser producidos en su territorio. Los escoceses son plenamente conscientes que perder el acceso al mercado común europeo tendrá un coste altísimo en puestos de trabajo y en calidad de vida.

Por eso no nos debe sorprender que desde los resultados del referéndum del BREXIT, Escocia haya puesto sobre la mesa la posibilidad de convocar un nuevo referéndum de independencia del Reino Unido.