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¿Por qué fracaso el acuerdo de salida entre la UE y el Reino Unido?

En noviembre de 2018 Londres y Bruselas anunciaban haber logrado un acuerdo que permitía una salida ordenada del Reino Unido de la Unión Europea. Todo parecía indicar que luego de casí 2 años de negociaciones se produciría un BREXIT “ordenado”, y que por lo tanto los escenarios más alarmistas quedaban minimizados.

Sobre finales de ese mismo mes el camino parecía quedar despejado luego de que los 27 miembros de la UE aprobaran el texto, mientras que el Reino Unido definió para enero de 2019 el debate y aprobación parlamentaria del acuerdo.

La votación del 15 de enero de 2019

Luego de varias roces a la interna del partido conservador, se fijo el 15 de enero como fecha para la votación del acuerdo, Reino Unido estaba a un solo paso de lograr la salida de la Unión Europea.

Los días previos fueron muy intensos para Theresa May que se pasó negociando en busca de alcanzar los votos necesarios. El panorama se planteaba particularmente complicado para la Primer Ministra, dado que los sondeos previos mostraban que el acuerdo fracasaría de manera contundente en la cámara de los comunes.

Razones no faltaban, el acuerdo levantaba muchas suspicacias en todos los frentes. Los diputados en contra del BREXIT, votarían en contra del mismo, pero a su vez muchos diputados “pro” BREXIT veían en el acuerdo alcanzado concesiones inaceptables por parte del Reino Unido a la Unión Europea.

Finalmente llegó el día de la votación, y el resultado fue categórico: 432 diputados votaron en contra del acuerdo, frente 202 a favor. El resultado se convertía en la peor derrota legislativa de un gobierno en la historia moderna del Reino Unido.

No solo toda la oposición voto en contra del acuerdo, sino también casi el 40% de los diputados del Partido Conservador decidieron rechazar el texto negociado entre Londres y Bruselas.

Las causas del rechazo

Era de esperar que un texto de más de 500 paginas de extensión, y que abarcaba centenares de temas, generara rechazos en distintos actores políticos británicos. Pero si hubiera que mencionar solamente un tema que llevo al fracaso legislativo, fue el problema de la frontera entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda.

Para muchos diputados conservadores la clausula impuesta por la Unión Europea era inadmisible. La misma estipulaba que en caso de que el Reino Unido y la Unión Europea no llegaran a un acuerdo futuro sobre la relaciones comerciales entre ambos, Irlanda del Norte de facto se comportaría como parte de la Unión Europea, y estaría por lo tanto sujeta a sus disposiciones. Para muchos parlamentarios esta clausula era un ataque directo a la soberanía del Reino Unido, y por lo tanto una linea roja incapaz de traspasar.